jueves, 23 de agosto de 2018

La iglesia arruinada por el terremoto de Tlacatecolote

La iglesia arruinada por el terremoto de Tlacatecolote

Por Óscar Cortés Palma


Los primeros frailes creían en la conexión entre los tlacatecolotl y los terremotos, así lo evidencian sus memorias publicadas en 1593. Ya para esa fecha el nombre para designar al <diablo> en la Nueva España era  <Tlacatecolotl>.

Los antepasados eran muy supersticiosos con los tecolotes creían en el dicho <cuando tecolote canta indio muere>> por eso idolatraban al ser mitológico tlacatecolotl (hombre tecolote). Cuatro tlacamitlan (embajadores del lugar de los muertos) visitaban la región de Chilapa, Copalillo, Olinalá, Zitlala, Acatlán, Tlalcozauhtitlan, Teotlalco y otras comunidades cercanas. Llegaban, recogían plumas, copal, algunos animales para sacrificarlos y los llevaban a su ídolo tlacatecolotl situado en la cima del cerro Quauhnazcatitián por Olinalá.

Cuando llegaron los frailes a la comarca notaron las alegres fiestas llenas de bailes de los indios a sus ídolos.  Así lo evidencia fray Jorge de Ávila en su visita a Yecapixtla. En una ocasión, un embajador de tlacatecolotl visitó  al gobernante del pueblo de Tlacozauhtitlan, cercano a Copalillo, para reprenderlo por cambiarse de religión, diciéndole que toda la región de Chilapa, Tlapa, Teotlalco, (probablemente, por su cercanía, la tlalnahua (Axochiapan, Tepalcingo, Yecapíxtla etcétera) y hasta Tlaxcala lo adoraban.

El gobernante de Tlacozauhtitlan se negó a adorar a Tlacatecolotl, encerró al embajador y dio aviso a fray Coruña, prior de Chilapa. Enterado este, que en la región idolatraban a Tlacatecolotl. Se dirigió aprisa a Olinalá, en donde estaba la mayoría de los idólatras. Encendió una gran hoguera en la plaza y amenazó a todo el pueblo de quemarlos vivos sino entregaban a los cuatro embajadores del lugar de los muertos (tlacamitlan). Pronto les trajeron a los cuatro embajadores arrepentidos. Subieron el cerro, quebró el ídolo, quemó sus ofrendas de plumería relucientes. Mandó talar el monte para que los indios no pudieran esconderse en su espesura. Prohibió que ningún indio subiera aquel monte Quauhnazcatitián.


Hasta allí todo iba bien, un año después, en 1537, trabajaba todo el pueblo haciendo el camino real a la ciudad de México y construían la iglesia y el convento de Chilapa. Cuando una india les dijo:
-¿Para qué se cansan tanto? En un año se caerá todo el edificio según el oráculo de tlacatecolotl -.

El oráculo se hizo famoso. Los indios se asustaron porque estaban tiernos en la fe. Entonces, fray Coruña mandó a encerrar a la india. Lo que es admirable es que fue cierto.

El 11 de noviembre de 1537 se cayó el convento e iglesia de Chilapa de un fortísimo terremoto sin que quedase piedra sobre piedra. Se cayeron las cercas de las huertas, la cerca del patio. Las peñas, el caudalosísimo rio Balsas de Tlacazauhtitlan corría lleno de barro espeso, hecho un cieno, los caimanes huían del rio enlodados buscando protección. El rio más que agua llevaba lodo.
Pero, ¿Cómo fue posible esto? ¿Cómo supieron los hechiceros tlacatecolotl cuando temblaría? ¿Acaso es una historia fantástica? Si es así que ganaban los frailes agustinos al registrarla en su libro de memorias aprobado por la inquisición española titulado:   <<<Crónica de la orden de san Agustín en Nueva España. Desde el año 1533 hasta el 1592>>> ¿Fue sólo una coincidencia, o los antiguos tlacatecolotl podían predecir los terremotos? ¿Se perdieron esos conocimientos o nunca los hubo? ¿Cómo pudo caerse el convento agustino más grande  construido hasta entonces en la Nueva España?

Ojalá y algún día sepamos las respuestas, o mejor aún sepamos cuando va a temblar. Para tranquilizar a los confusos, amedrentados y admirados indios los frailes les dijeron:

          -“El marinero conoce la tormenta mucho antes que los navegantes; el labrador el agua que ha de haber a la tarde […] el médico hace pronóstico cierto de la enfermedad; y no por eso los reverenciamos como a dioses; sólo confesamos, que saben más que nosotros; y lo que más es, que el astrólogo sabe un año antes y muchos años antes si ha de helar si ha de llover; pues […] como el demonio es tan viejo […] tiene grandes observaciones; […] Cada día vemos esto en los hombres viejos, que la experiencia de cien años les ha enseñado cosas, que parecen admirables, y así lo son las que los demonios dicen.[…] Estos indios han tenido muchas observaciones […] Los temblores de Chilapa son continuos […] Pudo tener el demonio observación de este temblor, porque sucede ordinariamente a tal tiempo; con ocasión de pocas aguas y muchos vientos y de extremada sequedad. Conocería también que aquel edificio iba falso, porque crecía con mucha prisa y sin maestro. ¿Qué mucho que adivinase su ruina? Esto un albañil lo hace-".

O sea en pocas palabras los frailes dijeron que: <Más sabe el diablo por viejo que por diablo>. Pasó el tiempo, todo cambió, con auxilio de los tecuanes se logró la evangelización de la comarca, Por eso abundan los tecuanis en las fiestas parroquiales de Chilapa, Tlapa, Olinalá, Copalillo, Zitlala y Acatlán.

Hoy, en el pueblo de Tlalcozauhtitlan se localiza el santuario del murciélago y la zona arqueológica Teopantecuanitlan (lugar de los templos de tecuanes) la cual debe su  nombre al cerro aledaño. ¿Acaso ese cerro se llamaba antes Quauhnazcatitlán y era el sitio en donde estaba el ídolo tlacatecolotl?

BIBLIOGRAFÍA: Juan de Grijalva, Crónica de la orden de san Agustín en Nueva España. Desde el año 1533 hasta el 1592. (México: Porrúa, 1985)
Continuar leyendo sobre otras historias en:

Tomado del libro: <<Tecuanes, tlacololeros y tlaminques>>
de Óscar Cortés Palma
cel. 7351506920
facebook/OscarCortesPalma 

email: oscarcortespalma@gmail.com

martes, 21 de agosto de 2018

El coyote y el tlacuache Koyotl uan Tlakuatzin

El coyote y el tlacuache

Koyotl  iuan Tlakuatzin


Tlin tikneki?
Qué  quieres?
What do you want?

Siquiera nechma cente uelik tuna
Siquiera dame una sabrosa tuna
Gimme one tasty tuna

Nimitsmacas coyote, kanin, tikuikas?
Te daré coyote, dónde los llevarás?
I'll give you coyote, where will you take them?

Ipan mu morral
En mi morral
In my backpack

GLOSARIO
Tikuikas: llevarás, 
Tikuikas: cantarás,
Se confunde ambas palabras tikuikas, pero en este caso estamos hablando de la variante náhuatl de la región de Chilapa, que significa llevarás. Aunque también se entiende como cantarás.

Nechma: dame
Es una contracción de xinechmaca (dame) o de nechmaca (dame)

lunes, 20 de agosto de 2018

Viejos huehuestiques / viejos huehuenchis



Viejos huehuestiques  / viejos huehuenchis

Por Óscar Cortés Palma


Viejos mayores, venerables ancianos o viejitos. En ingles: older  man. También se entiende como viejitos chistosos. La palabra <<<huehuentzin>>>  le da nombre a las sátiras y burlas chistosas tradicionales de las fiestas parroquiales <huehuenches, chinelos, viejitos, tecuanes, etcétera >. Una canción de los  tecuanes  suena así:

Oye kenin huehuenchi,   oye kenin huehuenchi   ¿Kanka omitskoko tekuane?   ¿Kanka omitskoko tekuane?
TRADUCCIÓN
Oye cómo venerable anciano,  oye cómo viejito ♪ ♫ ¿Por dónde te hirió el jaguar?  ¿Por dónde te hirió el jaguar?

Hey, older man, hey, older man Where did the jaguar bite you?  Where did the jaguar bite you?

Tomado del libro: <<Tecuanes, tlacololeros y tlaminques>>
de Óscar Cortés Palma
cel. 7351506920
facebook/OscarCortesPalma

lunes, 6 de agosto de 2018

Rebeliones y Tecuanes


Rebeliones y Tecuanes

Por Óscar Cortés Palma

Ilustración: Erik David Delgado Nazario


Los teatros – danzas tradicionales chistosas burlescas de hacendados terratenientes surgieron entre los años de 1760 a 1800. Esto coincide con una de las épocas más violentas de a lucha por la tierra. Al finalizar el siglo, los empresarios agrícolas españoles eran propietarios de la mayor parte de la tierra en detrimento de los pueblos. Por eso se rebelaron las aldeas otras se burlaron. Se desquitaron de sus dominadores con humor. Hubo más rebeliones campesinas espontáneas y aguerridas de 1760 a 1809. Coincide con el surgimiento de tecuanes y sus variantes.
REBELIONES CAMPESINAS[1]
1700-1709
4
1710-1719
7
1720-1729
6
1730-1739
6
1740-1749
9
1750-1759
6
1760-1769
17
1770-1779
18
1780-1789
19
1790-1799
12
1800-1809
23
1810-1819
7

La distribución de los tlacololeros, tlaminques y tecuanes corresponden a la misma distribución zapatista de la revolución mexicana. En el año de 1888, había tecuanes en Acatlán de Osorio, Puebla y en Tetelpa. Elfego Adán registró fotos y diálogos de tecuanes en 1910 en la feria de Coatetelco; y por fuentes orales conocemos que antes de la revolución mexicana ya había tecuanes en Axochiapan. Un periódico fechado en el año 1898 menciona la participación de los tlacololeros en el desfile del 16 de septiembre de Tixtla, Gro[2]. Los tlacololeros y tecuanes fueron conocidos por las guerrillas de 1910. Abundan libros de los hechos de armas, la situación política y económica de aquellos años, pero falta analizar más la cultura y tradiciones.
Las tradiciones son imprescindibles para comprender a estas comunidades. Los pobladores invierten recursos económicos y humanos en las ferias de los santos patronos: las mayordomías, hermandades, danzas tradicionales, cohetones, música, grandes comidas comunitarias, los adornos, deben ser estudiadas para entender la rebelión campesina.
Existe poca bibliografía de aquellos años, pues el objetivo del gobierno era que los nativos abandonaran sus tradiciones ancestrales y adoptaran la cultural nacional. Las tradiciones son de larga y mediana duración histórica, por eso los tekuanis describen un aspecto de vida latifundista que lleva casi cien años extinta. Existe conexión de los tecuanes, tlaminques y tlakololeros con el territorio zapatista de 1910, esta organización comunitaria, son una respuesta de esta comarca para mantener su autonomía e independencia, y están ligadas con la rebeldía ante la explotación de las haciendas azucareras y ganaderas.
Los pobladores participaron en la lucha de independencia para recuperar sus tierras, con José María Morelos, Vicente Guerrero, los hermanos Galeana, los Hermanos Bravo. Décadas después se rebelaron Chilapa, Tlapa y Ayutla contra las haciendas por tierras (1841 a 1846). Después se sumaron a la revolución de Ayutla de 1854 a 1855. Se rebelaban para mantener su autonomía, su identidad, creatividad, y tradiciones comunitarias, y su camino hacia el desarrollo. Para comprender la rebelión zapatista o las luchas por las tierras es necesario analizar redes culturales. Si sobreponemos el mapa del territorio del tekuani con el mapa de la rebelión de los pueblos de 1910 ’s, notaremos coincidencias.

Tomado del libro: <<Tecuanes, tlacololeros y tlaminques>>
de Óscar Cortés Palma
cel. 7351506920
facebook/OscarCortesPalma
Ilustración facebook/: Erik David Delgado Nazario


[1] Enrique Florescano, Etnia Estado y Nación, Litográfica Ingramex. Junio 2004. Ciudad de  México, página 209.
[2] Periódico El Faro, fechado el 15 de septiembre de 1898, Hemeroteca Nacional Digital de UNAM.

Libro de tecuanes jaguares