sábado, 2 de mayo de 2015

El General zapatista Joaquín Camaños. ¿Muerto en una riña política en  Axochiapan?

 Por Óscar Cortés Palma

  Después de la revolución mexicana el país era un polvorín, sumado a esto, en Axochiapan muchos pobladores estaban molestos con el Cura del pueblo Elpidio Olvera. Exactamente no se sabe la molestia de los pobladores, pero debido al clima hostil en su contra, el Cura decidió retirarse de la iglesia de Axochiapan.

Después regresó un sábado para preparar la misa del domingo, pero fue interceptado por el Comandante Municipal de Axochiapan el ex zapatista Secundino Onofre, quien iba acompañado de José G. Jalapa y de otros vecinos axochiapenses, quienes a través de engaños le quitaron las llaves de la Iglesia, y solo le dejaron las llaves de su recamara.

Por eso, el Cura se molestó mucho cuando se dio cuenta que la Iglesia había sido cerrada por el Comandante Municipal y ex zapatista Secundino Onofre, José G. Jalapa y sus seguidores.

El Cura inmediatamente fue a quejarse con una organización llamada “Club Cuauhtémoc” que estaba integrada por Jesús G. Enríquez, Hermelindo Enríquez, Cristóbal Sánchez, Raymundo Herrera, Martín Domínguez, Gumesindo Cedillo, Antonio Cedillo.

Estas personas al enterarse del problema sobre las llaves de la iglesia fueron a ver al Presidente Municipal el ex zapatista Félix Corrales para que este apresara a Secundino Onofre y a José G. Jalapa por quitarle las llaves al Cura.

Pero el Presidente Municipal les dijo que él no tenía jurisdicción en los asuntos religiosos de acuerdo al artículo 130 de la Constitución Mexicana, pero que iba a ser todo lo posible para solucionar amistosamente el conflicto.

No obstante no se llegó a un acuerdo, y al día siguiente, era un domingo, al medio día, los integrantes del “Club Cuauhtémoc” Jesús G. Enríquez, Cristóbal Sánchez, Efrén Meléndez, José Cuate, Rodolfo Aguirre, Gonzalo Navarro, Hermelindo Enríquez, y acompañados por el ex General zapatista Joaquín Camaño, se encaminaron envalentonados y armados, a ver al Presidente Municipal de Axochiapan el ex zapatista Félix Corrales, para que presionaran al Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre y a José G. Jalapa para que les devolviera las llaves de la Iglesia para oficiar misa y para que los encerrara a ambos por quitarle las llaves al Cura, y ocurrió la balacera.

Los periódicos días después dijeron que:
"La balacera" se debió a diferencias políticas entre los partidarios del Partido Agrarista que apoyaban a nivel nacional al Presidente de la República Álvaro Obregón y a su candidato para sucederle Plutarco Elías Calles, contra una organización llamada "Club Cuauhtémoc" afiliada al Partido Cooperativista, que apoyaba a nivel nacional a Adolfo de la Huerta para presidente de la República, pero Adolfo de la Huerta, temiendo que hubiera fraude, convocó a una rebelión, que  fue derrotada".

Pero regresando a Axochiapan, es claro que lo que provocó la balacera fue   la lucha por el control del municipio.

Pero también es claro que la balacera de Axochiapan tuvo tintes religiosos, ya que el problema se solucionaría hasta el año 1929, cuando finalizó la Guerra Cristera y fue reabierta la Parroquia de Axochiapan. Y el único que fue castigado por la balacera de Axochiapan fue el Cura Elpidio Olvera ya que se fue del pueblo, y todos los demás implicados en la balacera ninguno fue castigado. 


Y aunque no conocemos la versión del Cura, si tenemos la versión de los hechos del Presidente Municipal el ex zapatista Félix Corrales, quien acusaba al Cura de Axochiapan de sembrar "el odio y la discordia". Y mencionó que fue el mediodía del domingo, 2 de septiembre de 1923. Cuando se presentaron Jesús G. Enríquez, Hermelindo Enríquez, Cristóbal Sánchez, Joaquín Camaños y otros partidarios del "Club Cuauhtémoc" a la Presidencia Municipal para que se solucionara el problema de las llaves de la iglesia.

Entonces un grupo de mujeres dirigidas por Estefanía Enríquez entraron a la Presidencia.

Al ver esto el Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre, que se encontraba armado en la calle, decidió entrar a la Presidencia municipal, tratando de amedrentar a los demás con su pistola.

Fue entonces cuando la señora Estefanía Enríquez ante la actitud amenazadora del Comandante Municipal de Axochiapan el ex zapatista Secundino Onofre, quien estaba con la mano en la pistola, se paró enfrente y le dijo:

-¿Compadre para que está usted poniendo la mano en el puñal?-
Entonces, el ex General Zapatista Joaquín Camaños, al darse cuenta de eso, le dijo a Secundino Onofre:
-¡Cuando yo pongo la mano es para deveras!-
Al ver esto, el Secretario Municipal se puso enfrente de Joaquín Camaños y de Jesús G. Enríquez gritando:
-¡Suplico señores tengan calma!-

Pero fue en vano, y el ex zapatista Camaños le disparó al Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre, y después comenzaron a disparar todos y ocurrió una terrible balacera, en la antigua presidencia municipal murieron: Joaquín Caamaño, Cristóbal Sánchez y Secundino Onofre.

En las calles cercanas murieron Hermelindo Enríquez, Sixto Saldívar (apodado El Cabezón), Domingo Montes y Fabián Vázquez (apodado El Bigotes). Los balazos se escuchaban ya muy entrada la noche.

Y el Presidente Municipal Félix Corrales  tuvo que ir  a caballo a la Estación del Tren para enviar algunos telegramas solicitando al gobierno del estado que trajera a los soldados.

En esa balacera hubo otras 6 personas heridas, entre ellas Jesús G. Enríquez (quien posteriormente fue diputado local del distrito de Jonacatepec). Otro herido fue el ex zapatista Víctor Onofre (hijo del Comandante Municipal Secundino Onofre fallecido en la refriega. Víctor Onofre décadas después sería Comisariado Ejidal, Síndico Municipal, entre otros cargos)
En esa balacera también, estaba presente otro ex zapatista apodado "el pirigüíji" quien resultó ileso. 

A pesar de este trágico suceso el Presidente Municipal Félix Corrales, quien también había sido zapatista, continuó unos años más siendo un político influyente en el municipio y le tocó ser encargado de los primeros censos para la repartición de tierras a los ejidos de Axochiapan en el año de 1927 que benefició a los pobladores del municipio.

El Cura Elpidio Olvera fue retirado de la iglesia de Axochiapan, pero continuó siendo párroco en otros pueblos lejanos durante muchas décadas más, del año 1927 hasta la década de 1960.

Después de esta balacera se cerró la Iglesia de Axochiapan, durante 6 años, de 1923 a 1929. Y los trámites religiosos de los axochiapenses tenían que hacerse en la Iglesia de Jonacatepec. Cuando finalizó la Guerra Cristera, fue reabierta la Iglesia de Axochiapan.


Sobre el ex General Zapatista Joaquín Camaño, no obstante a su trágica muerte, nació su leyenda y para el año 1935 ya había nombrado a un pueblo del municipio de Axochiapan, como: Joaquín Camaños, en su honor.

Años después de este trágico suceso empezó a circular el rumor de que la muerte del General Joaquìn Camaños había sido planeada por el Gobierno del Estado de Morelos y ejecutada por su representante Miguel Carrera Peña en complicidad con el Presidente Municipal y con el Secretario del Ayuntamiento originario del poblado de Zacualpan de Amilpas.

Pero aunque la idea de que fue un “Crimen de estado” es muy probable también es muy probable  que los pobladores hayan inventado este rumor para mantener la unidad interna del pueblo de Axochiapan, culpando del crimen a agentes externos.
Para finalizar debo de mencionar que el General Joaquín Camaños tuvo muchos rivales.

Al grado de que el Ejército Federal Mexicano nunca le reconoció el grado de General zapatista, puesto que Joaquin Camaños, tal vez por falta de tiempo o apatía,  nunca comprobó su participación en combates durante la revolución mexicana, como consta en los  Archivos de la SEDENA.

Además, el General Joaquín Camaños fue acusado por algunos axochiapenses de no participar en combates, de robarse las vías del ferrocarril y al menos un terreno; de robarse algunas mujeres como constan algunas denuncias en el Archivo General de la Nación  y en el Archivo del Estado de Morelos y en otros documentos.
Por lo que no se descarta la idea de que haya sido emboscado por algunos axochiapenses que estaban molestos con él. Esta idea es sostenida, en el hecho de que no hubo ningún castigado por su muerte, y  en el hecho de que muchos de los que participaron en la balacera hayan sido ex zapatistas, como el presidente municipal Félix Corrales y el comandante municipal Secundino Onofre y su hijo Victor Onofre, entre otros... [1]

 © Texto Óscar Cortés Palma.   Facebook: https://www.facebook.com/danzadelostecuanes.
© Fotos:  Gonzalo Díaz Torres
  
[1] Valentín López González, Los Compañeros de Zapata. Op.Cit.
AGN: Cuartel General del Sur, Caja 3/ Exp. 117/ fojas 1/ Año 1914
Dirección Gral. de Rentas. (142)/ Edo de México/ Caja 248/ Exp. 12 y  19, años 1856 y 1849.

Elsa Flores Villa. "General Joaquín Camaño. Relato de una emboscada en Axochiapan"  en Crónica Morelense, memoria de ponencias del Primer Encuentro Estatal de Crónica Popular. Instituto de Cultura de Morelos. Tlaquiltenango, Morelos. Julio 1996. Primera edición 1998.

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