🦋 MAGDALENA PAPALOICUAXOCHITL. La Última Médica nahua enjuiciada en 1584🦋
Por Óscar Cortés Palma
En la región limítrofe sur de Puebla y Morelos, en el año 1584, 63 años después de la caída de México-Tenochtitlán, en el pueblo minero de Tlaucingo, cercano a Axochiapan, fue enjuiciada la partera y médica (ticitl) Magdalena Papaloicuaxochitl (🦋 mariposa coronada con flores) por supuesta idolatría.
Viuda y de edad avanzada (aproximadamente 60 años), describió con detalle sus prácticas y rituales, mostrando arrepentimiento y disposición a dejar atrás sus costumbres ante el tribunal.
EL JUICIO
El tribunal documentó cómo Magdalena, originaria de Cuitlatenamic (hoy Jolalpan, Puebla), pueblo cercano a Axochiapan, ayudaba a parir y curar, usando conocimientos heredados de su madre y abuelas.
El expediente reveló un testimonio detallado sobre la medicina tradicional nahua, los rituales de nacimiento y curación, y la memoria ancestral de la región.
MEDICINA ADIVINATORIA: EL OLOLIUQUI
Magdalena declaró que consumía ololiuqui para obtener visiones y diagnosticar enfermedades, buscando la raíz del mal.
ENREDADERA ALUCINÓGENA
Magdalena Papaloicuaxochitl consumía un alucinógeno obtenido de unas semillas llamadas ololiuhqui.
La palabra náhuatl ololiuhqui se refiere a las pequeñas semillas de la planta coaxihuitl (“enredadera de la serpiente”) o también coatl xoxouhqui, que en náhuatl significa ("azul verdoso de la serpiente”).
En español se le conoce como quiebraplatos o campanita, entre otros nombres. El nombre científico de una de esas plantas es Rivea corymbosa; una especie de enredadera con flores en forma de campanita blanca, parecida a otra enredadera de flores azules o moradas, nativa y abundante en la región.
Con las semillas de esta planta Magdalena Papaloicuaxochitl y otros médicos nahuas tenían alucinaciones y descubrían la cura de las enfermedades. Estas enredaderas son comunes en los campos de la región.
En realidad, son diferentes plantas rituales, cuyas flores tienen forma de campanitas moradas, azules o blancas. No debe beberse ni comerse en exceso, pues se corre el riesgo de sufrir alucinaciones terribles e incluso de llegar a la locura.
Con esta planta Magdalena Papaloicuaxochitl descubrió la enfermedad de su propio hijo, Jerónimo, quien había sido envenenado con pulque adulterado por sus enemigos, lo que le permitió guiar el remedio.
Magdalena Papaloicuaxochitl continuó dando su declaración.
Dijo que consume la hierba alucinógena llamada ololiuqui para diagnosticar enfermedades.
“Y que así mismo [...] declara que un hijo suyo llamado Jerónimo [enfermó por beber pulque alterado que le dieron sus enemigos. Ella se dio cuenta del remedio al consumir el ololiuqui] [...] y que a los ocho días [...la] mujer del dicho Jerónimo, nuera de esta que declara, llamada María Paula, hizo cierta comida guisada y tamales, e hizo de ello ofrenda a una troja [cuexcomate] que tenían a una de las esquinas de su casa y, así mismo, delante de una imagen de San Juan que tiene en su casa colgada en la parte oriente que llaman Tlapco; y que los susodichos hicieron mal en hacer esto, y que así mismo hicieron a esta [María Paula] pecar, porque le dieron de la dicha ofrenda y ella comió de ella, y sabe que aquello es pecado y mal hecho, y que esta es la verdad. [...]”.
Magdalena Papaloicuaxochitl, médica indígena (ticitl), y su nuera María Paula Teycuy hacían ofrendas a un cuexcomate (troja de maíz) ubicado en su casa, hacia el oriente.
Otro testimonio de su nuera confirma que Magdalena Papaloicuaxochitl solía ofrendar mole de guajolote, tamales, pulque e incienso de copal al cuexcomate para pedir salud.
Otro testimonio de Magdalena Francisca indica que la ofrenda se colocaba antes del amanecer y que, además, con una jicarita la acusada derramaba un poco de pulque delante de dicha troja de maíz.
NOTA: Tlapco fue un pueblo desaparecido, al oriente, en la sierra rumbo a Jolalpan, Puebla. La ofrenda estaba orientada hacia ese pueblo y hacia el oriente. El cuexcomate estaba asociado a prácticas de sanación.
MAGDALENA Y SU OFRENDA AL CUEXCOMATE
En el patio de su casa había un cuexcomate (granero de maíz).
Magdalena y su nuera, María Paula, colocaban ofrendas como tamales, mole de guajolote, pulque y copal. Magdalena explicó que esto no era idolatría, sino una costumbre antigua en honor al Señor de la Tierra, a quien los antiguos llamaban Tlaltecuhtli.
Derramaba la primera miel (pulque) extraída del maguey como primicia para pedirle que protegiera la planta del gusano y otras plagas.
PULQUE: BEBIDA DE LOS DIOSES
En la región limítrofe sur de Puebla y Morelos se elaboraba pulque, bebida ritual y cotidiana, ofrecida tanto a personas como a deidades como Tlaltecuhtli.
Elementos de la ofrenda al cuexcomate del año 1584 (Cuitlatenamic, hoy Jolalpan, Puebla):
1. Chiquigüite con tamales
2. Tecomate con pulque
3. Sahumerio con copal
4. Jícara con mole de guajolote
TESTIMONIO DEL JUICIO (1584):
“[La acusada] fue preguntada que cuántas veces ha hecho ofrendas a la troja de maíz [cuexcomate] que en su casa tiene y qué significa. [...] Dijo que no se acuerda de haber hecho [...] más que una vez, que abrió y aderezó [...] ciertos magueyes [...] como es uso y costumbre [...] hizo de la primera miel que de ellos tomó [...] pulque [sin que otra] persona bebiese de él [...] y lo llevó al patio de su casa y allí derramó un poco [de pulque] en modo de ofrenda y sacrificio y que lo que aquello significa es que el señor de la Tierra que tiene particular poder en [...] los magueyes, a quienes los antiguos llamaban Tlaltecutli, que los preserva del gusano y de otras cosas que lo seca, le dan a beber con primicia el primer vino y fruto [...] y que por esto lo hizo.
REZOS EN EL PARTO
El tribunal documentó las palabras rituales que Magdalena recitaba en náhuatl mientras asistía en el parto. Ella declaró:
“Que dirá verdad porque no quiere ir a penar al infierno ni morir en sus pecados y así dirá todo lo que de sí sabe y se acordare y dijo [...] que cuando la llaman para que ayude a parir a alguna mujer que está de parto [...] poniendo las manos en ella, dice las palabras que su madre le enseñó, que también era partera”
Invocación a los primeros padres:
• Nehuatl nixomoco, nicipactonal (“Yo soy Oxomoco, yo soy Cipactonal”).
La partera se coloca simbólicamente como madre y padre del bebé, guías de la humanidad y del calendario de los destinos. Magdalena se presentaba simbólicamente como Oxomoco y Cipactonal, primera pareja humana creada por los dioses, guías de la humanidad y el calendario de los destinos.
Llamado a los Destinos:
• Tla xihualhuian inan mamacuiltonaleque (Vengan, aquí está su madre, la de los cinco destinos).
La partera indica que sus dedos representan los cinco destinos. Invoca los macuiltonaleque (cinco destinos o fuerzas vitales), representados en los dedos de la partera, pidiendo que guíen al bebé.
Deseo para el Parto:
• Ma tlazaicuaitl xikhualtocati (Que nazca de cabeza, acompáñalo).
Ofrenda al Creador:
• Ma iciuhca, ma huallauh in teotl, imacehualtzin itlachihualtzin (Que se apresure, que venga el pequeño siervo y creación de Dios).
El Nacimiento: Regreso al Origen Mítico:
• Ye ompa mohuica Chicomoztoc (Por allá se va, entrando a Chicomóztoc).
Dándole de beber picietl o tabaco a la madre, la partera pronuncia estas palabras. El vientre materno se transforma en la entrada del Chicomóztoc (lugar de las siete cuevas), desde la perspectiva ritual, el bebé se desplaza físicamente fuera del útero de la madre y al mismo tiempo entra al mundo representado por Chicomoztoc, un tránsito simbólico hacia la vida de los pueblos nahuas.
• Quimochialiticate in mamacuiltonaleque. ([Aquí] te estarán esperando los macuiltonaleque [los cinco destinos, representados en los dedos de la partera)].
PALABRAS AL FUEGO (TEZCATLIPOCA)
Luego, durante el parto, la partera salía al patio, a hablar con el fuego encendido en el brasero:
• Tle ticmati, in tinahuiacatli huehuetzin (Al que tú estimaste [enviarnos], venerable señor Cuatro Carrizo).
• Ticmochielitica tlacamacehualli (Nosotros lo esperamos, a este vasallo).
"Cuatro Carrizo" era una fecha del calendario, asociado al dios del fuego y posiblemente a Tezcatlipoca, el Señor del Destino.
RITUAL POST-NATAL (A LOS 5 DÍAS)
A los cinco días de nacido, la partera sacaba a la criatura recién nacida al patio llevando unos palos encendidos de copal o pino ocote, ofreciéndola al cosmos, diciendo la siguiente oración:
• Nican noconhuica in tlacamacehualli. (Aquí llevo al macehual -vasallo-)
• In tehuatl, titlaltecuhtli tezcatl ixayac, popoca timanic (A usted, nuestro señor de la tierra con rostro de espejo, que humeas tendido).
• Tahqueztimanic. (Tendido boca arriba)
Esta invocación poética se dirige a Tezcatlipoca, "Espejo Humeante", como deidad que rige la tierra y el destino del recién nacido.
• Nia onca nicnamictiti in temoxtli in ehekatl. (Voy a tener que emparejarlo y enfrentarlo, al aire — a la enfermedad—, a la mortalidad).
NOTA: In temoxtli in ehekatl (el viento, el aire) es un difrasismo náhuatl que significa “enfermedad”. También puede significar "el mal del aire".
Y dicho esto, la partera baña al bebé. Es decir, ya lo está enfrentando o emparejando con la vida terrenal.
Mientras los padres y parientes de la criatura ya han hecho ofrenda al fuego y a la parte Oriente. Ofrendan tamales y algun guisado, y cuando lo hay derraman un poco de pulque junto al fuego.
En el expediente judicial contra Magdalena Papaloicuaxochitl, el escribano continuó registrando así su declaración, respecto a que hacía ofrendas de tamales, guisados y pulque (cuando había), derramando un poco junto al fuego y en dirección al oriente:
"Y dicho esto la baña y, desde este momento, ella y los demás padres y parientes de la criatura ya han hecho ofrenda al fuego y a la parte del oriente: ofrenda de tamales, algún guisado y pulque (cuando lo hay), del cual se derrama un poco junto al fuego, y [...]”
Dice esta oración:
• In tinahuiacatl, timilintica, teteoinnan, teointa. (Tú, “Cuatro Caña en llamas” —Nahui Ácatl Milintica—, madre y padre de los dioses).
• Tle ticmati otitechmomaqui in tlacamacehualli. (Que estimaste ofrecernos a este vasallo — macehual—).
"Y entonces le nombran por el nombre que allí se le da y ponen conforme al rito antiguo de los viejos".
NOTA: Nahui Ácatl (“cuatro carrizo”) es una fecha del calendario antiguo. Nahui Ácatl Milintica (“Cuatro Caña ardiendo”) puede referirse al dios del fuego y del tiempo. Su invocación en este ritual podría estar relacionada con que el nacimiento del infante es el renacimiento simbólico del tiempo y el fuego. También podría referirse nuevamente a Tezcatlipoca, pues “cuatro carrizo en llamas” producen humo, y “espejo humeante” es el significado de Tezcatlipoca.
Es interesante que le recen al fuego, probablemente obtenido del tlecuil (fogón o brasero). Este tipo de parteras tiene mucha relación con el Estado de Morelos, ya que se han encontrado figuritas y bajorrelieves de Oxomoco y Cipactonal en Tepoztlán, Coatlán del Río y otros lugares del estado, los cuales continuaremos mencionando en futuras investigaciones.
RITUAL PARA CURAR LA MELANCOLÍA
Magdalena también confesó ser (ticitl) médica de niños enfermos (no de todas las dolencias, sino de algunas como la melancolía). Ella usaba una combinación de masajes y conjuros para expulsar la enfermedad, y que el modo que tiene es que les hace ciertas medidas con las manos en el brazo izquierdo [...] y que dice estas palabras:
El Diagnóstico y la Invocación:
Magdalena medía el brazo izquierdo del niño con sus dedos y recitaba:
• Ma xihualhuian Macuiltonaleque; xoconehcocan yn xochicuahuitl (Vengan macuiltonaleque, lleguen al xochicuahuitl [árbol florido].
Los infantes son el "árbol florido", y la médica pide que las fuerzas vitales lleguen a su mano para iniciar la curación.
El Proceso de Expulsión:
Magdalena frota al niño con algodón humedecido o mojado, que después coloca en un recipiente. Frotando algodón mojado en las palmas, codos, pies, rodillas, pecho, cabeza, espalda y boca del niño, hacía que los presentes escupieran sobre esos algodones, que representaban la inmundicia.
El Conjuro de Despido:
Los presentes deben escupir sobre esos algodones, que luego son arrojados en una encrucijada o cruce de caminos, específicamente donde un sendero se divide en dos. Mientras arrojaba los algodones a una encrucijada, le ordenaba a la enfermedad:
• Tle ayco tle quichihuaco itlaca[uh] (Cómo que ya vino a dañar).
• In iellel ma quiza, ma huiyaquix nican (Hediondez, sal, vete de aquí).
• In nemian cuitlapan, tlazolpan in nemian (Vives en la suciedad, en la inmundicia habitas).
• Ma quitoca inan (Sigue a tu madre [vete con ella].
• Ohtlipatlahuac, ohtlimaxalihuic ([Puedes irte] por el camino ancho, o por donde el camino se divide en dos).
• Tla noconcahuati. (Sí, [aquí] lo voy a dejar).
Magdalena “hablaba” con la enfermedad, ordenándole retirarse: “In iellel ma quiza, ma huiyaquix nican. In nemian cuitlapan, tlazolpan in nemian. Ma quitocan inan.” (Hediondez, sal, vete de aquí, vives en la suciedad, en la inmundicia habitas, Sigue a tu madre [vete con ella]. Al dejar los algodones en la encrucijada (ohtlimaxalihuic), se aseguraba de que la enfermedad tuviera dos caminos para retirarse y no regresar al niño, alineando el ritual físico con el rezo. Estos rezos muestran una concepción nahua en la que la enfermedad era vista como una fuerza viva, a la que había que expulsar simbólicamente hacia su origen. María Teycuy confirmó el ritual. Declaró que vio a Magdalena curar a un niño enfermo de melancolía:
• Mojaba algodones pequeños en agua.
• Los frotaba por todo el cuerpo del niño
• Hacía que hombres y mujeres presentes escupieran en ellos
• Los ponía en un tiesto o calabaza y luego los arrojaba en la encrucijada, donde el camino se dividía en dos.
También mencionó que la doctora Magdalena midió al niño del codo a la mano, con los dedos, para determinar qué medicina aplicar y evitar peligro. Magdalena Papaloicuaxochitl declaró que aprendió estos rituales de su madre y antepasados, confesando ante el juez que eran “error y burla” y que ya no los usaría más.
CONCLUSIÓN
El expediente de Magdalena Papaloicuaxochitl no solo documentó un caso de persecución religiosa, sino que preservó un invaluable testimonio sobre la medicina tradicional nahua, revelando los rezos, el conocimiento herbolario y los rituales que unían el cuerpo humano con el mundo mítico y agrario. Magdalena representa un ejemplo de la resistencia cultural y el legado de las mujeres médicas en el siglo XVI. Magdalena Papaloicuaxochitl fue una de las últimas médicas nahuas prehispánicas del siglo XVI.
PARA FINALIZAR
En una ocasión, cuando yo era muy chico en la década de los '90, mi abuelita Tirsa me curó con un ritual similar al de Magdalena Papaloicuaxochitl, aunque con algunas diferencias. No documenté los detalles porque era muy pequeño, pero aún recuerdo la jícara con flores y yerbas flotando en agua y cómo mi abuelita medía mi brazo izquierdo con sus dedos. Esa memoria me conecta con Magdalena Papaloicuaxochitl a través de más de 442 años de tradición ininterrumpida.
Magdalena Papaloicuaxochitl fue juzgada por idolatría en las minas de Tlaucingo, Puebla, hoy pueblo cercano a Axochiapan, Morelos. Magdalena era de Cuitlatenamic, hoy Jolalpan, Puebla, de la misma región. Su testimonio sobrevivió en los archivos. Hoy, su voz resuena como un puente entre el mundo prehispánico y las prácticas de curación que aún perviven en los pueblos indígenas.
ANEXO UN FRAGMENTO DE LA PALEOGRAFÍA DE IRMA GUADALUPE CRUZ SOTO,
Revisamos el documento original y concuerda :
"[María Teycuy dijo] que la ha visto hacer otra superstición que es tomar unos copitos de algodón pequeños y mojarlos en agua y los trae por todas las partes del cuerpo refregándolos con ellos los cuales da que escupan en ellos los hombres o mujeres que se hayan presentes al curar la dicha criatura y los echa todos en un tiesto de barro o calabaza y lo saca fuera de la casa y los echa y pone en la parte y lugar donde haya que se parta algún camino o senda a manera de encrucijada o que el camino o senda se aparte en dos partes lo cual dice es para quitar la melancolía y tristeza y así mismo le ha visto otras veces medir a las criaturas desde el codo a la mano con cierta medida que hace con los dedos lo cual ha dicho que hace para que por allí se ve qué medicina le ha de aplicar para la enfermedad que trae y para que no peligre y que así mismo ha visto a la dicha hacer otra ceremonias [...]". [En el juicio quedó registrado que la médica Magdalena Papaloicuaxochitl:] "dice otras cosas así como pidiendo salud para la criatura, y luego le aplica las medicinas y hierbas que sabe que son provechosas [...y] que si es melancolía [la cura como] aprendió de su madre y antepasados [...] Para curar esta enfermedad [la melancolía] [utiliza] algodón y con el refriega las palmas de las manos y las junturas de los brazos y las plantas de los pies y rodillas y los pechos y la cabeza y las espaldas, y lo último la boca, y qué hace a lo circundantes [las personas presentes] que escupan en aquellos algodones con que han hecho aquella ceremonia, [...].
📚EXTRACTO DEL LIBRO: Heroicas de Morelos y región limítrofe.
AUTOR:✍️ Oscar Cortés Palma
#HistoriadelEstadodeMorelos
Secretaría de Cultura del Estado de Morelos
#SecretariadeCulturadeMorelos #SecretariaCulturaMorelos
#HistoriaDeMorelos
📜 Colegio de Cronistas de los Límites Sur Morelos y Puebla – Casa de Cultura Tecuanes
#medicinaindigena #medicinaprehispanica #medicinanahua #medicinanativa #HistoriaDeMorelos
#HistoriaDePuebla #MujeresEnLaHistoriadeMorelos #HistoriaMorelense
#Historiapoblana
#MujeresenlahistoriadePuebla
